

Son las piezas que la soprano solía utilizar durante sus actuaciones en diversos teatros del mundo.*
La exposición, que ya ha sido visitada por más de cuatro millones de personas en su tour europeo, puede verse en el Gran Teatro del Liceo barcelonés hasta el 20 de enero de 2008.
Titulada "María Callas y Swarovski, Joyas en Escena", la muestra presenta las joyas que lució la mítica mezzosoprano (1923-1977), durante sus actuaciones desde 1947 a 1961.
Entre las piezas más espectaculares que pueden contemplarse destacan una gargantilla de gemas de cristal rojo sangre alargadas, suntuosas coronas y tiaras, así como lujosos collares.
Los visitantes podrán ver las vueltas de perlas que Callas se puso para interpretar "I Puritani" y "Lucia di Lammermoor", lo mismo que una corona de laurel dorado para su papel de Norma.
Asimismo, los lujosos collares rojos y blancos para "La Traviata" y el corpito renacentista ornamentado en tonos oscuros con piedras preciosas pulidas que lució en Anna Bolena.
El comisario de la exposición, Rinaldo Albanesi, destacó que este evento es una oportunidad para entrar en la personalidad de Callas a través de sus joyas.
La diva de la ópera sentía especial predilección por las joyas desde que se impresionó en 1947 por la calidad de las piezas preciosas que debió portar debutando con La Gioconda.
Luego de consultar de quién eran obra, la artista contactó con el joyero milanés Ennio Marino Marangoni, al que le preguntó si eran diamantes auténticos, describió Albanesi.
El joyero explicó a Callas que nada sobre el escenario es real y, desde entonces, Callas únicamente quiso joyas Swarovski, de ahí el título de la muestra, agregó el comisario.
Así, la soprano, convencida de que las joyas realzaban a sus personajes operísticos, como en Norma y La Traviata, decidió involucrarse en la creación de las mismas.
Su pasión por las joyas llegó a tal punto que Callas las veía como un amuleto de la suerte para cuando salía a escena y con frecuencia viajaba con una enorme maleta llena de joyas.
Sigue Exhiben en Barcelona... dos... joyas.
La cantante mezclaba joyas auténticas con bisutería, pero el italiano Luchino Visconti, quien la dirigió en algunas de sus representaciones más emblemáticas, le recomendó que no las mezclara.
Sin embargo, Callas adoraba portar gran cantidad de piezas e incluso se llegó a colgar algunas cosidas debajo de sus vestidos antes de salir a cantar, reveló Albanesi.
El primer esposo de la versátil intérprete, Giovanni Battista Meneghini, le regalaba una joya cada vez que incorporaba un papel operístico a su amplio repertorio.
Antes de llegar a Barcelona (noreste de España), esta exposición recorrió algunos de los museos y óperas más importantes del mundo, como la Opera Estatal de Viena, Austria.
También, el Atrio del Casino de Montecarlo, el Teatro Regio de Parma, la Galería de los Uffizi de Florencia (Italia) y la Royal Opera House de Convent Garden en Londres (Reino Unido), entre otros.


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