


Román Reúne obra póstuma de Béjart danzas inspiradas en Julio Verne. Contiene "Le Tour en 80 Minutes" bailes de todo el mundo.
La obra póstuma del coreógrafo y bailarín francés Maurice Béjart, que se estrenará él 7 de febrero en París, reúne a danzas de todo el mundo inspirándose en la idea de los míticos viajes que escribió Julio Verne "Le Tour du monde en 80 minutes" (La vuelta al mundo en ochenta minutos), como se llama la pieza, se podrá ver del 7 al 10 de febrero en el Palais des sports de París.
"Con Maurice, hablamos muy sinceramente del futuro de la compañía cuando él ya no estuviera. Él deseaba que siguiéramos interpretando sus obras y que creáramos", señaló Roman al diario francés "Le Figaro". Roman aseguró que ha respetado la idea inicial de Béjart para la obra, en la que intervienen unos treinta y cinco bailarines y que el nuevo director la considera "un viaje en coreografía", una herencia "lograda con éxito" y "un espectáculo muy importante para la compañía" que la ha "trabajado doblemente".¿Pesada herencia? "Todavía no lo sé", responde el bailarín y coreógrafo. "El futuro nos lo dirá. Por el momento, me concentro en 'La vuelta al mundo en 80 minutos', que será presentada en estreno mundial el 20 de diciembre en el Palacio de Beaulieu, de Lausana". La pieza fue "pensada" hace un año por Béjart, que había trazado las grandes líneas y seguía de cerca los ensayos, ayudado por Gil Roman.
Ni Julio Verne ni Canal:
Una vuelta al mundo limitada en el tiempo, eso se parece a Julio Verne. A menos que sea un guiño sarcástico a las Noticias de Canal+, que recorren el mundo en 80 segundos. Ante esa evocación, Gil Roman sonríe: "Ni Julio Verne ni Canal+, sino simplemente la memoria de Béjart, el perfume de sus viajes, el color de sus ballets en los escenarios del mundo. Son también fragmentos ajustados para tal país visitado o para personajes hallados en el curso de las travesías".
Para esta 'Vuelta al mundo', Gil Roman siguió la estética de Béjart. "Pero es adaptada según mi visión", precisa el coreógrafo. Continuar la obra del maestro consiste para él en "mantener la libertad de crear". En un futuro cercano, eso se traducirá en la confianza a algunos bailarines del BBL "que no tuvieron la posibilidad de desarrollar de manera suficiente su talento bajo la dirección de Béjart", explica Gil Roman.
Hacer florecer la herencia del maestro:
"Algunos de ellos tienen mucho talento y quiero hacerlos bailar más o invitarlos a firmar coreografías para la compañía. El mejor medio de hacer florecer la herencia de Maurice es reinventar su arte con sus propios intérpretes".
Gil Roman retomará algunas producciones realizadas por su predecesor en los años 70, en Bruselas o en otros lugares. La idea es integrarlas al siglo XXI y darlas a conocer al público suizo.
"Pienso, por ejemplo, en 'Mallarmé III' creado en homenaje a Pierre Boulez", confiesa el nuevo director. "Es una pieza abstracta de difícil acceso, pero revela otra faceta de Béjart, menos conocida que su obra popular, como 'El Concurso'".
Gil Roman cuenta retomar ese 'Concurso' alegre y feliz para la Navidad 2008. En un año, sus proyectos habrán comenzado a fructificar. Sabremos entonces si el público "acoge bien sus iniciativas", como dice, con la esperanza de que su mandato de 3 años a la cabeza del BBL sea renovado.

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