
Aunque evita equipararse con los grandes fotógrafos de la historia, la mexicana Graciela Iturbide acepta que haber obtenido el Premio Hasselblad 2008 la hace sentirse "un poco más cerca" de Manuel Álvarez Bravo, Henri Cartier-Bresson, Josef Koudelka, Sebastião Salgado y Hiroshi Hamaya, fotógrafos a los que siempre ha admirado."Fue una sorpresa, estoy contenta y muy ilusionada porque voy a poder seguir trabajando mucho", mencionó la fotógrafa, quien recibió la noticia en su casa de Coyoacán.
El galardón que otorga la Fundación Hasselblad será entregado a la artista de la lente durante una ceremonia que se llevará a cabo en Goteborg, Suecia, el próximo 25 de octubre.
"Este premio me compromete a seguir trabajando y a hacer las cosas bien. No sé si este reconocimiento me equipare en calidad con Álvarez Bravo porque él era un gran fotógrafo, pero tuve el gusto de ser su alumna y me enseñó muchas cosas en la vida, no sólo en la fotografía. Ahora me siento muy cercana a él y a otros grandes fotógrafos que admiro mucho", precisó.
El Premio Hasselblad está dotado de 500 mil coronas suecas, es decir, unos 825 mil pesos mexicanos, y una medalla de oro, además de la posibilidad de montar una exposición en el Centro Hasselblad. Iturbide ya trabaja en dicha muestra en la que, a manera de retrospectiva, presentará alrededor de 150 imágenes captadas desde el inicio de su carrera y hasta la actualidad.
Según el comité de expertos que designó a la artista mexicana como ganadora, Iturbide es considerada una de las artistas latinoamericanas de mayor importancia e influencia de las últimas cuatro décadas, además de que sus fotografías se distinguen por su excepcional fuerza y belleza visual.
"Iturbide ha desarrollado un estilo fotográfico basado en su profundo interés por la cultura, los rituales y la vida cotidiana en su natal México y en otros países. Ha llevado el concepto de la fotografía documental un paso más allá al hacer visible la relación entre el hombre y la naturaleza, el individuo y la cultura, lo real y lo psicológico, y en general su arte inspira a generaciones de fotógrafos de América Latina y otras partes del mundo", señalaron los expertos en la exposición de motivos.
El comité estuvo integrado por Frits Gierstberg, jefe de Exposiciones del Nederlands Fotomuseum de Rotterdam, Holanda; David Chandler, director de Photoworks, de Brighton, Inglaterra; Monika Faber, curadora en jefe en el Albertina Collection of Photographs, en Austria; Michiko Kasahara, curador en jefe en el Tokyo Metropolitan Museum of Photography, en Tokio, Japón, y Patricia Mendoza, directora del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, México.
La fotógrafa premiada dijo estar llena de proyectos.
El próximo sábado, a las 12 horas, presenta el libro Ojos para volar, en el Centro de la Imagen; con la editorial alemana Steidl prepara un libro "para niños y adultos", con fotografías inéditas de su archivo de asuntos fantásticos, como flores gigantes y paisajes extraños; además de el deseo de regresar a la región de Cerdeña para seguir documentado la vida en ese lugar.


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