Antonieta Rivas Mercado (1900-1931), cuyo nombre debería de recordarse siempre, fue una mujer que apoyó al arte mexicano de la primera mitad del siglo XX con alma, pasión y virtud. Por ello, se realizará una exposición en su honor en el Palacio de Bellas Artes que inicia este viernes y concluye el 26 de octubre..Xavier Villaurrutia, José Vasconcelos, Andrés Henestrosa, Manuel Rodríguez Lozano, Salvador Novo, Gilberto Owen, Carlos Chávez, son algunos de los artistas mexicanos que recibieron de alguna u otra manera el fiel apoyo de Rivas Mercado en la década de los 20 en México.
Y es que Antonieta era hija del eminente arquitecto Antonio Rivas Mercado, que entre muchas otras obras, realizó la columna del Ángel de la Independencia.
De esta forma, la entusiasta promotora fue dueña de una amplia fortuna económica que utilizó en favor del arte y los necesitados.
Vivió una turbulenta pasión con el escritor y político José Vasconcelos, creó el patronato para la Orquesta Sinfónica Nacional, fundó el primer teatro experimental en la Ciudad de México ubicado en Mesones 42 y que sirvió como ventana para mostrar las puestas en escena de dramaturgos como Eugene O’Neal, Jean Cocteau y Charles Vildrac.
La exposición en el Palacio de Bellas Artes integra más 180 piezas y objetos personales, además de obras de Manuel Rodríguez Lozano, Tina Modotti, Vassily Kandinski y Miguel Covarrubias entre otros grandes artistas.
El final de Antonieta Rivas Mercado fue digno de una novela del gran Stendhal o el legendario Balzac: El 11 de febrero de 1931 entró a la catedral de Notre Dame en París y con la pistola de José Vasconcelos se dio un balazo en el corazón.

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