





Mara o el motor de lo humanoPatricia Cordero
CIUDAD JUÁREZ.- Un triángulo de amor y de poder, de pasión y de violencia, como esas que pueblan las noticias. Se trata de la puesta en escena Mara o de la noche sin sueño, original de Antonio Zúñiga y dirigida por Rodolfo Guerrero.
La obra es una coproducción entre Chihuahua y la Ciudad de México, que la presenta hoy la compañía juarense Al Borde Teatro AC, en el marco de la 29 Muestra Nacional de Teatro.
Zúñiga narra la historia de Dennis Rivera, una mujer de la Mara Salvatrucha que al emigrar a Estados Unidos llega a ser la jefa de todas las bandas.
“Es un poco ladymacbethiana. Ella se enrolla con el dirigente de una de esas gangas (o pandillas), la MS-13, y cuando lo tiene en la bolsa se enrola sexualmente con el jefe de la banda contraria, la MS-18”, explica el dramaturgo y actor.
Para la realización de este libreto, los fundadores de la compañía teatral fronteriza tuvieron que realizar una profunda investigación sobre el fenómeno de los Maras, bandas relacionadas con actividades criminales.
Pero, refiere Zúñiga, más que hacer un documental de la situación, buscaban entrar en los mecanismos de la dimensión humana de esos grupos.
“Se hace un triángulo de poder y amoroso muy fuerte, que culmina con su muerte violenta y trágica. Es una historia de amor con ribetes de sentido social. Queremos sacar de ahí lo que los mueve, lo que hace que el espíritu humano de pronto muerda, destruya y desquicie”, considera el dramaturgo juarense.
Independientemente de los actos y las condiciones en que viven los Maras, el también autor de Pancho Villa y los niños de la bola busca que el público se identifique con las cualidades humanas de los personajes.
Es por eso que Zúñiga apuesta por la ruptura de la cuarta pared, por lo que los actores en ocasiones confrontan a los espectadores, les hablan o los cuestionan. Esta idea, dice, coincide con el título de la presente Muestra Nacional de Teatro, Fronteras.
“El teatro no es teatro si no es frontera, porque cuando uno va y se sienta en una butaca a descubrir una segunda mirada, lo hace en una frontera. El escenario mismo es un límite fronterizo que, incluso en un tiempo, se vio obnubilado por una cuarta pared. Ahora los hacedores de teatro la estamos rompiendo”, dice el integrante del Sistema Nacional de Creadores.
CIUDAD JUÁREZ.- Un triángulo de amor y de poder, de pasión y de violencia, como esas que pueblan las noticias. Se trata de la puesta en escena Mara o de la noche sin sueño, original de Antonio Zúñiga y dirigida por Rodolfo Guerrero.
La obra es una coproducción entre Chihuahua y la Ciudad de México, que la presenta hoy la compañía juarense Al Borde Teatro AC, en el marco de la 29 Muestra Nacional de Teatro.
Zúñiga narra la historia de Dennis Rivera, una mujer de la Mara Salvatrucha que al emigrar a Estados Unidos llega a ser la jefa de todas las bandas.
“Es un poco ladymacbethiana. Ella se enrolla con el dirigente de una de esas gangas (o pandillas), la MS-13, y cuando lo tiene en la bolsa se enrola sexualmente con el jefe de la banda contraria, la MS-18”, explica el dramaturgo y actor.
Para la realización de este libreto, los fundadores de la compañía teatral fronteriza tuvieron que realizar una profunda investigación sobre el fenómeno de los Maras, bandas relacionadas con actividades criminales.
Pero, refiere Zúñiga, más que hacer un documental de la situación, buscaban entrar en los mecanismos de la dimensión humana de esos grupos.
“Se hace un triángulo de poder y amoroso muy fuerte, que culmina con su muerte violenta y trágica. Es una historia de amor con ribetes de sentido social. Queremos sacar de ahí lo que los mueve, lo que hace que el espíritu humano de pronto muerda, destruya y desquicie”, considera el dramaturgo juarense.
Independientemente de los actos y las condiciones en que viven los Maras, el también autor de Pancho Villa y los niños de la bola busca que el público se identifique con las cualidades humanas de los personajes.
Es por eso que Zúñiga apuesta por la ruptura de la cuarta pared, por lo que los actores en ocasiones confrontan a los espectadores, les hablan o los cuestionan. Esta idea, dice, coincide con el título de la presente Muestra Nacional de Teatro, Fronteras.
“El teatro no es teatro si no es frontera, porque cuando uno va y se sienta en una butaca a descubrir una segunda mirada, lo hace en una frontera. El escenario mismo es un límite fronterizo que, incluso en un tiempo, se vio obnubilado por una cuarta pared. Ahora los hacedores de teatro la estamos rompiendo”, dice el integrante del Sistema Nacional de Creadores.


Teatro tamaulipecoEste fin de semana arranca la Muestra Nacional de Teatro; la representación tamaulipeca, Tequio y la compañía del Espacio Cultural Metropolitano, fue la encargada de abrir el programa. Las compañías tamaulipecas que participan en la XXIX Muestra Nacional de Teatro Fronteras que se realiza en Ciudad Juárez son las encargadas de abrir el programa con sus puestas en escena.
El grupo Tequio, dirigido por Medardo Treviño, proveniente de Ciudad Victoria, tuvo la responsabilidad de abrir la actividad de la muestra con la presentación de la obra Apaches durante la inauguración que se realizó ayer a partir de las 19:00 horas en el Teatro Víctor Hugo Rascón Banda.
En la misma ceremonia se entregó la Medalla de Oro de Bellas Artes a Luis Martín Garza Gutiérrez y la Medalla Xavier Villaurrutia a Fernando Moguel, mientras que el primer Premio de Periodismo Cultural del Noreste se entregó a Carmen Becerra.
La puesta en escena Apaches forma parte del homenaje que Fronteras rinde a su autor, el dramaturgo Víctor Hugo Rascón Banda; las autoridades del Instituto Nacional de Bellas Artes, que se encarga de organizar la muestra junto al Instituto Chihuahuense de Cultura, explicó que las actividades de esta edición también se dedicarán a Emilio Carballido.
Apenas en el segundo día de actividades, tendrá participación la compañía de Teatro del Espacio Cultural Metropolitano, el otro grupo que representa a Tamaulipas. Dirigidos por Sandra Muñoz, los del Metro presentarán La Casa de Bernarda Alba, montaje que resultó ganador en el Concurso Estatal de Teatro y que de hecho le valió la entrada por invitación a la muestra.
La Casa de Bernarda Alba se presenta el día de hoy en la Sala Experimental Octavio Trías de Ciudad Juárez en dos funciones: a las 17:00 horas se ofrece una para invitados y más tarde, a las 21:00 horas, la que estará abierta al público en general.
Esta es la edición número veintinueve de la Muestra Nacional de Teatro que en total presentará veintiséis puestas en escena además de las actividades académicas que incluyen mesas redondas, cursos y talleres; además de una serie de exposiciones en el Centro Cultural Paso del Norte.
Para participar en la muestra, el Instituto Nacional de Bellas Artes lanza una convocatoria para todos los grupos de teatro del país, quienes luego de enviar su proyecto escénico, realizaron una audiencia ante la Dirección Artística de Fronteras que en esta ocasión estuvo integrada por More Barret, Juliana Faesler, Fausto Ramírez y Perla Szuchmacher.
Finalmente fueron ocho las obras que se seleccionaron como parte de la Muestra Nacional de Teatro: Pequeñas certezas, dirigida por Claudia Ríos del Distrito Federal; Los locos de Valencia, dirigida por Rodolfo Guerrero de Michoacán; La Nave por Gunary Prado, también de Michoacán; Ma’tinaa’ti kech (No te entiendo) de Socorro Loeza, dirigida por Juan de la Rosa, de Yucatán.
También se seleccionó Quién te entiende dirigida por Alberto Lomnitz del Distrito Federal; La importancia de llamarse Ernesto de Yucatán; Disforia de San Luis Potosí; La última balada de Lucy Jordan, dirigida por Guy Delamotte, de Mexicali, Baja California; y La estación de Fernando de Ita, de Hidalgo.
La Muestra Nacional de Teatro continuará con sus actividades hasta el 15 de noviembre en las diferentes sedes de Ciudad Juárez, Chihuahua.


CIUDAD JUÁREZ.- El espíritu del dramaturgo Víctor Hugo Rascón Banda llegó a su teatro, el escenario que lleva su nombre en el Centro Cultural Paso del Norte de Ciudad Juárez, en su natal Chihuahua.“No me despierten, déjenme seguir soñando que sigo ahí”, dijo el fallecido autor de Voces en el umbral y Fugitivos en 2006 al inaugurar ese espacio, que ahora alberga algunas de las obras de la Muestra Nacional de Teatro (MNT).
Es que el sueño de la creación dramática y teatral se hace realidad en este encuentro, que desde hace 29 años ofrece un panorama de la producción mexicana de esta disciplina.
“El teatro nos deja reconocer la naturaleza humana en todas sus facetas. El caleidoscopio de personajes e historias trazados en las obras que disfrutaremos evidencian nuestra necesidad de volver una y otra vez al hecho teatral, para enfrentarnos y reconocernos”, dijo Ricardo Calderón, subdirector General del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Como parte del homenaje al escritor de Uruáchic, Chihuahua, la compañía tamaulipeca Tequio presentó el montaje Apaches, de Rascón Banda.
Esta propuesta escénica se valió de juegos de luces y de mallas traslúcidas para narrar la pesadilla del coronel Joaquín Terrazas, quien persiguió a los apaches durante medio siglo hasta exterminarlos.
Entre esos está el indio Victorio, una suerte de alter ego de Rascón Banda, porque así le llamaban en su infancia, quien defiende a su raza hasta la muerte, al igual que el también abogado lo hizo por los derechos de los autores.
A la inauguración, celebrada la noche del viernes, sólo llegó público suficiente para llenar la planta baja del Teatro Víctor Hugo Rascón Banda, que tiene una capacidad para mil 750 personas.
La mayoría eran invitados y miembros de las compañías de los diez estados que participan en la MNT, y que presentarán 26 puestas en escena durante esta semana.

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