Organización Editorial Mexicana2 de septiembre de 2009
Eduardo López Nolasco / El Sol de Morelia
Morelia, Michoacán.- La música y la danza, que por muchas generaciones se ha practicado en las zonas p´urhepecha, son esenciales para preservar y difundir esa cultura, la cual es poseedora de una amplia riqueza en ambos campos, por lo que la Universidad Michoacana trabaja para plasmar en literatura las creaciones musicales y dar un sentido de pertenencia a ese pueblo, además de defender el derecho de autor de sus creadores.
Debido a que no había registro de las obras musicales, explica el coordinador del Centro de Estudios de la Cultura P´urhepecha de la UMSNH, Ireneo Rojas Hernández, las piezas eran plagiadas y presentadas por otros como de su autoría, situación que durante muchos años provocó que se creyera que en las zonas de esa cultura "ya no hubiera producción musical". A base de trabajo y mucho convencimiento, porque había mucha resistencia de los músicos a permitir que sus obras quedaran plasmadas en un documento, se ha logrado revalorar la riqueza de las manifestaciones artísticas, mencionó el investigador.
"Por naturaleza, el p´urhepecha es un pueblo creador en materia de arte, música y danza" señaló Rojas Hernández, pero no había registro de las composiciones y, si éste se llegaba a hacer, estaba a cargo de gente ajena a esa cultura, lo que conducía al plagio. Había la creencia por parte de los compositores de ese grupo étnico, que al existir un registro escrito de sus obras y su posterior publicación se convertiría en algo que los demás podían copiar. Sin embargo se tuvo que trabajar mucho con ellos para convencerlos de que, por el contrario, al haber antecedentes de la autoría de las piezas musicales es más difícil que otras personas con oído musical, para los que únicamente es necesario escuchar la obra una sola vez, se lo apropien.
SE PERDIO MUCHA OBRA
En entrevista, el coordinador de los Estudios para la Cultura P´urhepecha de la Universidad Michoacana, estableció que una importante producción musical de los pueblos de ese grupo indígena de los siglos XIX y XX se perdió debido a la ausencia de registros, y a que no trascendieron popularmente para su preservación.
Se trata de una tragedia, porque verdaderas joyas musicales quedaron en el anonimato, sin que hoy día sean conocidas por las nuevas generaciones.
CUARDENOS DE ETNOMUSICOLOGIA
Concientes de que la obra musical de los p´urhepecha no podía seguirse perdiendo se crearon los cuadernos de etnomusicología, de los cuales ya se han editado 13 ejemplares (el 14 está por salir) donde se ha logrado que al menos 30 compositores de diferentes comunidades que no se conocían, plasmen documentalmente sus obras. Así, abundó, se provoca que la mención del autor sea obligada en la interpretación de las piezas, las cuales, expuso, son de amplia calidad, reconocida por propios y extraños, además de que se garantiza que ya no ha de perderse, pues están publicadas las partituras, lo que representa la mejor defensa de las obras, pues no se podrán suplantar composiciones.
Puso como ejemplo los casos de los músicos Francisco Salmerón, de la comunidad de Quinceo, así como el de Eusebio González Tomás, de Pichátaro, quien llegó a ser subdirector de la Orquesta Sinfónica del Estado, autor de 3 rapsoles p´urhepecha; lo mismo que a Francisco Granados Domínguez, de la Cañada de los Once Pueblos, nacido a principios del siglo XX y cuya obra es difundida a través de sus hijos y demás parientes.
ICHAN, PUEBLO DE MUSICOS
Reafirmó que los pueblos p´urhepecha son comunidades de músicos, donde hay un ejemplo muy claro, el de Ichán, población de la Cañada de los Once Pueblos, donde a decir de los propios habitantes, "los niños nacen con la boquilla". Actualmente se tienen registradas a por lo menos 18 bandas y 2 orquestas de cuerda o mixtas en ese pueblo que tiene unos 3 mil habitantes.
Por lo tanto, la labor del Centro de Estudios de la Cultura P´urhepecha de la UMSNH seguirá pugnando por la preservación de las tradiciones y riquezas de esos pueblos.

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