El Heraldo de Chihuahua
1 de septiembre de 2009
El 18 de febrero de 1907, el señor Gustavo Zork vendió la propiedad al ingeniero Manuel Gameros Ronquillo por la cantidad de 4 mil pesos plata del cuño Mexicano. La construcción dio inicio en octubre de 1907, para concluir en noviembre de 1910. Conocida como la Bella Época, fue este el primer nombre que tuvo la actual Quinta Gameros, entre los años 1890 y 1915.
Este lugar tiene una superficie de mil metros cuadrados; está rodeada, en tres de sus cuatro lados, por varios jardines; es posible observar cuatro figuras femeninas, algunos pilares que son los que detienen el portal así como los balcones que lucen en las plantas altas y una arquitectura sorprendente. El encargado de la obra, Corredor Latorre, era funcionario de la embajada colombiana en la Ciudad de México, posteriormente fue enviado a Francia para tomar los datos de la finca cuyo diseño había cautivado a don Manuel Gameros; al terminar la construcción, el ingeniero Gameros tenía 61 años.
LA QUINTA GAMEROS Y LA REVOLUCIÓN MEXICANA
La Quinta Gameros fue testigo de sucesos que tuvieron un profundo impacto en las relaciones entre los líderes revolucionarios y en el desarrollo mismo de los actos de guerra.
Al concluir 1910 la obra estaba casi terminada. Solo faltaba por concluir la parte correspondiente a los pisos y la instalación de las cuatro figuras que se ubican en los frontones. Ese mismo año estalló la Revolución Mexicana. En noviembre de 1913, Manuel Gameros fue nombrado senador de la república y en diciembre de 1913, el general Francisco Villa ocupa la ciudad de Chihuahua, y teniendo como marco la lucha revolucionaria, la Quinta Gameros fue intervenida por las autoridades revolucionarias y en ella tuvo su residencia oficial y privada el primer jefe del Ejército Constitucionalista, don Venustiano Carranza, durante los meses de abril y mayo de 1914.
Carranza hizo su arribo a la ciudad de Chihuahua el 12 de abril de 1914. Después de la ceremonia de recepción, el primer jefe se trasladó a la Quinta Gameros, acompañándose de su Estado Mayor. Ante esto, el señor Carranza llamó a Villa y en su despacho ubicado en el segundo piso de la Quinta Gameros le reclamó acremente, haciéndole ver que esa clase de asuntos internacionales los debía tratar solamente la primera jefatura. Esta reprimenda acabó de herir la susceptibilidad de Villa y desde ese día se terminó la cordialidad entre ambos jefes.
Las relaciones entre Villa, Chao y Carranza se fueron deteriorando, por lo que el Centauro del Norte movilizó a sus fuerzas revolucionarias en el actual Paseo Bolívar, con la clara intención de atacar la Quinta Gameros. El combate logró impedirse, no sin un tenso momento en el que estuvieron las armas de por medio y en el que el secretario de Gobierno logró mediar la discusión entre los jefes revolucionarios. Después de este incidente, la Quinta siguió el desarrollo de los acontecimientos revolucionarios, sirviendo de diversas maneras, de prisión a cuartel general de Francisco Villa. Ya una vez concluida la revolución y establecido el nuevo orden nacional, la mansión fue habitada por el matrimonio Russek Gameros, a partir de 1921 hasta septiembre de 1926.
El 9 de noviembre de 1926, la Quinta Gameros es vendida al Gobierno del Estado.
LOS USOS DEL INMUEBLE
Fue sede del Palacio de Justicia y Educación Pública. Ahí quedaron instaladas las oficinas superiores del ramo de Educación Pública y la Oficina Central del Registro Civil. Posteriormente fue destinándose para diversos usos: Estación de Radio, Junta Central de Agua, Junta Local de Caminos y Hospital de Sangre. En diciembre de 1954 se instala en la Quinta Gameros la Rectoría de la Universidad de Chihuahua y las escuelas de Ingeniería Civil, Derecho y Música. La Rectoría permaneció en este lugar hasta 1958, año en el que se trasladó a su nuevo recinto en la Ciudad Universitaria. El 9 de mayo de 1958, el gobernador Teófilo Borunda celebró un contrato de comodato por 25 años con el binomio Universidad de Chihuahua, Instituto Nacional de Antropología e Historia, para instalar en la Quinta Gameros el Museo Regional del Estado de Chihuahua, con la condición de que se respetara la exposición minera ya instalada.
El 19 de octubre de 1968, el licenciado Óscar Flores, gobernador del Estado, otorgó la Autonomía a la Universidad de Chihuahua, y la Quinta Gameros pasó a formar parte del patrimonio de la Universidad. En el año de 1971 se firmó un comodato con el licenciado Pedro Fossas Requena y el Instituto de Nacional Antropología e Historia, para que los muebles de la Colección Requena pasaran a darle un mayor realce a la Quinta.
En septiembre de 1991, por acuerdo del H. Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Chihuahua, se cambia el nombre de Museo Regional Quinta Gameros por el actual de "Centro Cultural Universitario Quinta Gameros".


No hay comentarios.:
Publicar un comentario