Chihuahua es el Estado Grande, la Tierra de Encuentro. No puedo decirlo mejor que Pedro De Lille y Felipe Bermejo, creadores del Corrido de Chihuahua y que en una de sus estrofas describen perfectamente la esencia y la naturaleza de esta región:Eres mi tierra norteña,
india vestida de sol,
brava como un león herido
dulce como una canción.
¡Que bonito es Chihuahua !
En Chihuahua nací, crecí. Aqui estudié, definí mi vida. Aquí estan mi familia, mis amigos, muchos de mis mejores recuerdos también están aquí. Dicen que la tierra llama, y es cierto. Como dice una canción " La tierra donde naciste no la puedes olvidar porque tiene tus raíces y lo que dejas atrás" Razón por la cual no hay nada que se compare y que evoque de mejor manera a la tierra, como probar unas tortillas de harina, unos frijoles refritos con chorizo de Camargo, un buen queso menonita o un rico corte de carne y acompañar todo esto con un caballito de un buen Sotol. Si me hace usted favor.
Chihuahua es también la tierra de mis padres, de mi familia entera. Crecí escuchando hablar de Satevó, lugar de donde proviene mi familia materna y paterna, hablaban de sus valles y vastos pastizales en donde se alimentaba el gran ganado llamado "caras blancas de Chihuahua".. (como dice el corrido) Y en donde Pancho Villa estuvo en repetidas ocasiones con sus huestes, ya que en esa área mucha gente del pueblo simpatizaba con el movimiento revolucionario.
Tengo la fortuna de haber hecho el viaje a la sierra en el tren CHE-PE (Chihuahua Pacífico) que va desde la capital del estado hasta Los Mochis en Sinaloa, es una de las maravillas de la ingeniería del siglo pasado. Atravesar la Sierra Tarahumara es volver a entender el lugar que ocupamos en el mundo.. Aquello es espectacular, grandioso, soberbio!!
Uno... va de paso
Las ciudades también tienen un encanto especial. Las fronteras como Juárez y Ojinaga, son una mezcla exótica de culturas. Gente con la ambición en los ojos y el sueño a un cruce de río de distancia. El peligro de no poder llegar con vida "al otro lado" se siente en el ambiente. Para los que cruzamos solo por el placer del "shopping", pasaporte y tarjeta de crédito en mano, la experiencia también es bizarra y elocuente. Juárez, con un ritmo acelerado que se denota en el tráfico de la ciudad, en la gente que camina presurosa por las calles, en los puentes internacionales con "líneas" de horas en fines de semana o en días feriados. Los vendedores ambulantes en las ventanas del auto, los contrastes sociales cuando se visita la zona del campestre, la vida nocturna que simplemente no termina, son imágenes que se van grabando y que, muchos años después, al regresar, uno aún recuerda el sabio consejo materno " tengan sus pasaportes, muéstrenlos al oficial y no hablen ok?..." Y siempre, al regresar de El Paso , con carteras vacías, cajuelas llenas y familia lista para volver, sentimos un poco el alivio de estar de nuevo en México, en Chihuahua, en nuestra casa.
Qué decir de Parral, con la famosa mina "La Prieta", que emite su silbato a las ocho de la noche y define como "niñas bien" a las que al escucharlo se meten a su casa y a las que se quedan fuera, ya no me acuerdo como se definen pero si se que son las que mas se divierten. En Parral, es básico dar la vuelta en la Independencia y comer un dulce de la Gota de miel. Figuras emblemáticas de esta bella ciudad minera son el famoso"Beto Botas...quitese esas y póngase otras" y Don Chano Duarte, quien se inmortalizó con tantas anécdotas que de él se cuentan. Parral es la capital del mundo, próximo puerto marítimo y Sucursal del Cielo...bueno, eso dicen ellos, y yo les creo.
Delicias, mi tierra natal, es la ciudad mejor trazada de México, verla desde las altura cuando el avión pasa sobrevolándola, es siempre un espectáculo. De forma geométricamente exacta, sus calles invariablemente van a dar al centro de la ciudad. Ir a Delicias siempre implica comprar al lado de la carretera, bolsas de nuez y pistaches, miel de abeja y piñones. La gente de Delicias es siempre amable, inteligente y trabajadora. Dejé Delicias siendo pequeñita pero siempre volvía con mis padres cuando niña a visitar a mis parientes y me quedaba de vacaciones en Rosales, en donde cruza un río, que en tiempo de lluvias, solíamos disfrutar al máximo.
No puedo dejar pasar a Cuauhtémoc, puerta de entrada a la sierra, ciudad de huertas Nogaleras y Manzaneras y lugar de asentamiento de una de las culturas mas trabajadoras y sui generis que tenemos en el estado, los Menonitas. Tambien Casas Grandes, cuna de grandes civilizaciones prehispánicas, de la cerámica de Mata Ortiz, de las famosísimas 40 casas, de los Pavos que adornan las cenas navideñas en casi todas las casas del País, también es un lugar que me trae gratos recue rdos.
Chihuahua ha sido un gran semillero de gente destacada, de grandes sensibilidades. la lista es interminable, por lo cual no los menciono, ya que correría el riesgo de omitir alguno. Pido una disculpa por no mencionar todas las ciudades, pero creo que la idea es decirles que
Chihuahua es una tierra especial, por su geografÍa, por su historia y sobre todo por la calidad de su gente. Hasta el gran José Alfredo Jiménez, le compuso dos bellas canciones: El Cielo de Chihuahua y Viva Chihuahua!
Triste porque ví que la violencia continúa en la ciudad y en el estado.
Triste porque he visto en la cara de mis amigos la sombra del miedo y la desesperanza.
Triste porque leo noticias escalofriantes.
Triste porque escuché historias de terror que se dan a diario en una tierra que debería ser de ensueño, una ciudad a la cual pareciera le quieren arrancar de tajo el corazón.
Pero la tristeza me duró solo unas horas. Y al escribir estas líneas y recordar todo lo que me hizo enamorarme de Chihuahua, al sentir como el solo hecho de hablar de mi estado me vuelve a llenar de orgullo el corazón, la tristeza desaparece y se torna en un sentimiento de lucha y de búsqueda por recuperar lo que es nuestro: la paz y la tranquilidad de un pueblo que no merece menos.
Nada más por el gusto que traigo, he venido a cantarle a mi tierra,
a Delicias, Parral y Camargo, Jiménez y Juárez y toda la Sierra
Dondequiera que esté yo me siento, orgullosa de ser de Chihuahua!
Y con todo el amor que le tengo le canto y le digo te llevo en el alma.
estrofa de (Chihuahua Querida, bella canción de la autoría de Ignacio Jaime)
Así pues, en mi reciente visita experimenté todo el espectro de emociones que conozco. Alegría de volver, tristeza de ver, odio, impotencia y coraje de no saber que hacer, pero también alegría y esperanza de lo que vendrá.
Chihuahua tiene algo que seguramente hará que las cosas mejoren: su gente. Gente franca del norte. Gente recia, hecha a base de esfuerzo. Gente honesta. Gente buena. Es la gente de Chihuahua la que sacará adelante al estado de la penosa situación en la que se encuentra. Y como debe ser, la gente buena se queda, todo lo demás, debera irse.
Ya me voy, ya me despido...no se les vaya a olvidar... Pa' Gente buena Chihuahua ...que es VALIENTE, NOBLE y LEAL.
sí señor!

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