1 de octubre de 2009
Omar Zúñiga / Enviado especial / Diario de Xalapa


Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos.- En una ceremonia cargada de emotividad, la lengua totonaca se escuchó hoy aquí, ante delegados de 18 países y por primera ocasión en la historia de la Unesco, durante el Cuarto Comité Intergubernamental luego que se decidiera por unanimidad normar el ritual de la Danza de los Voladores como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.Emocionado, el gobernador Fidel Herrera dijo que "hoy es el día de la gloria y del reconocimiento" y ofreció al presidente del Comité, Awadh Ali Saleh Al Musabi, de Emiratos Arabes Unidos, a Veracruz como la sede del próximo foro de Unesco en 2011 y anunció la celebración en Papantla el próximo 12 de octubre.
Dijo el mandatario que este reconocimiento es un incentivo para registrar otro expediente que lleva armando el gobierno de Veracruz hace un par de años, que es el del son jarocho, para buscar que también sea declarado como patrimonio intangible y tenga Veracruz dos nombramientos de este tipo y se pueda sumar a la Tradición de Muertos en Janitzio, a los Voladores, y los rituales de la Peña de Bernal en la sierra Gorda de Querétaro, que también ayer fue inscrito en al lista representativa del Patrimonio Intangible de la Humanidad.
Cruz Ramírez Vega, director de la escuela de Niños Voladores de Papantla, ataviado con su traje de manta y sus botines negros, subió al estrado y tomó el micrófono para agradecer, en un discurso breve pero que inundó de sentimiento y arrancó los aplausos de los delegados, a nombre de los voladores y de todos los pueblos indígenas de México, la distinción otorgada.
En la intervención de la delegación mexicana encabezada por Francisco Javier López González, el gobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán dijo: "México y Veracruz, pero de manera muy especial las comunidades y municipios que dan vida a la región del Totonacapan, agradecen a las autoridades de la Unesco la nominación del Rito Sagrado de la Danza de los Voladores, como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad".
Ante el Comité Intergubernamental para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, Herrera Beltrán explicó a los asistentes que la palabra Totonaca, del toto "tres" y hacu, "corazón", significa "tres corazones" y se refirió a la región del Totonacapan como el hogar de más de 400 mil hombres y mujeres, dueños de una mirada propia del universo y recordó que la zona arqueológica de El Tajín, que además es su centro ceremonial, fue declarado "Patrimonio Cultural de la Humanidad" por la Unesco en 1992.
Explicó que el totonaca se dirige a sus deidades a través del rezo, la música, la danza, el vuelo, el canto y sus textiles, lo que se plasma fehacientemente en la danza de los voladores. "Los hombres-pájaro ofrecen su vuelo para la llegada de un nuevo sol y para que venga acompañada de fertilidad en sus tierras. Cuatro voladores, símbolo de los cuatro puntos cardinales y de los cuatro elementos componentes de la vida: tierra, agua, viento y fuego, son dirigidos por las notas musicales de su caporal para girar 13 vueltas alrededor de un palo sagrado, en un total de 52 círculos que de acuerdo a los calendarios mesoamericanos forman un ciclo solar".La cultura totonaca ha logrado permanecer al paso de los siglos, llegando a nuestros días con el orgullo de una identidad que se ve proyectada hacia el futuro, enfatizó el mandatario estatal.
Dijo que el pueblo totonaca es poseedor de una lengua originaria, de una memoria histórica y de una gran disciplina en el seguimiento de rituales y ceremonias festivas, como la Danza de los Voladores, que a partir de hoy, será reconocida como "Patrimonio Cultural Intangible de la humanidad".
El pueblo totonaca cuenta hoy con dos distinciones bien merecidas, estoy seguro de que sabrán corresponder como lo establecen los cánones de sus tradiciones.
Es así como -dijo- se corona un largo proceso en que debe cumplirse con cientos de requisitos y elementos que buscan precisamente la salvaguarda de las tradiciones y que son mucho muy rigoristas por los especialistas de la Unesco.
Reconoció el trabajo de su esposa Rosa Margarita Borunda de Herrera, porque a través del DIF estatal fundó las escuelas de niños voladores y de voladoras que fueron factores decisivos para que la Unesco decidiera por unanimidad inscribir a Los Voladores en la lista representativa de Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad.
Además. felicitó ampliamente el trabajo de Salomón Baz Baz, director de Cumbre Tajín, por la integración del expediente que fue el que menos observaciones tuvo, el más completo y que se presentó ante Unesco en cuatro lenguas: español, inglés, francés y totonaca.
Ahora Papantla se promoverá en todo el mundo, a través de las grandes instituciones de la cultura para preservar no solamente la tradición, sino también para atraer turismo a Veracruz, explicó.
Dijo que el trabajo realizado por el INAH, Conaculta, la Dirección General de Culturas Populares fue complementario al realizado por el gobierno que encabeza y se pudo finalmente articular todos los esfuerzos para lograr este magnífico resultado.


DE PAPANTLA PARA EL MUNDOCruz Ramírez Vega, campesino de profesión, pero maestro de vocación, fue sin lugar a dudas el personaje que se llevó la tarde en el Cuarto Consejo de la Unesco que se realiza en esta ciudad.
Luego de una sesión matutina larga y tediosas horas de espera que mantuvo la tensión en la delegación mexicana y después de escuchar al representante de Mali, finalmente tocó el turno para México. Fue leído el expediente de Querétaro, donde se inscribió al ritual de la Sierra Gorda, de la Peña de Bernal, el presidente Awadh Ali Saleh Al Musabi pidió la votación y ordenó la inscripción.
Ahora tocaba el turno a Los Voladores, a Papantla, Cruz se revolvía nervioso en su silla, el gobernador Fidel Herrera mantenía la vista serena sobre el presidium, mientras que la señora Rosa Margarita Borunda no podía disimular el nerviosismo y Salomón Baz Baz se comía las uñas.
La secretaria leyó el expediente y los criterios de la aceptación de Los Voladores, mientras que un video con imágenes de los niños voladores y el ritual del corte del palo volador hicieron voltear más de una vez a Al Musabi a la pantalla a sus espaldas.
Se hizo el silencio y nuevamente Al Musabi preguntó lo de rigor "si no existe ningún inconveniente", cuando se hizo la propuesta de inscribir a los voladores, nuestros voladores, en el libro imborrable de la trascendencia mundial, como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad; después lanzó el esperado vocablo de 10 letras, la palabra por todos esperada, "inscríbase", dijo y el júbilo estalló, no sólo en la delegación de paisanos, sino en buena parte de los delegados.
Tocó el turno primero como jefe de la delegación a Francisco Javier Morales de pedir la palabra. Manuel Suárez Muñoz, director del Instituto de Estudios Constitucionales del Estado de Querétaro, tomó la palabra.
Detrás Fidel Herrera y Cruz esperaban nerviosos que el reloj que apareció en la pantalla no terminara de contar los escasos tres minutos para la intervención de la delegación. De pronto el reloj desapareció, el nerviosismo aumentó y Fidel tomó el micrófono y ocurrió lo que no había ocurrido durante toda la sesión. La atención del presidium se volcó sobre quien hablaba con la soltura, naturalidad y chispa del nacido en la Cuenca del Papaloapan.
Después y con el "rating" en todo lo alto, dejó Fidel la tribuna de este Consejo de la Unesco a Cruz Ramírez Vega, Cruz, quien dejó escuchar su aterciopelado y cadencioso totonaca para agradecer esta distinción a nombre su pueblo. Fue solamente un minuto, minuto que bastó para que todos en la sala, lo mismo delegados, observadores, ONGs, asistentes, propios y extraños se volcaran y entregaran su corazón a México, a Veracruz, al pueblo totonaca.
Delegados y representantes de Mali, Omán, Bahrein, Uruguay, España fueron a abrazar y felicitar a Fidel... y también a Cruz, el hombre pájaro que hoy en Abu Dhabi levantó el vuelo y puso en alto el nombre de Veracruz en todo el mundo.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario