
Aunque ha obtenido distinciones como el Premio Xavier Villaurrutia en 1972 por su primera novela, Galaor, el escritor señaló que le aturden la popularidad, las fotografías y el protagonismo.
"Nunca me ha gustado la notoriedad, encabezar nada ni estar a la vista de nada. Siempre he preferido estar a un lado, en un rincón, así he sido desde niño. Entonces verme de pronto así no es algo que me guste o disfrute; me intranquiliza, me inquieta" , reveló.
En un comunicado, la máxima casa de estudios del país subrayó que Hiriart recurre siempre a elementos fantásticos para narrar historias con algún pasaje de la realidad y entreteje el drama y la comedia en obras de teatro, novelas y ensayos. Al escritor le gusta viajar, porque le place estar entre desconocidos, pero su gran pasión es el teatro; "es una adicción, es pasar de algo que se imagina un buen día al caminar por la calle, a una puesta en escena que produce un placer tremendo".
La mayoría de las obras de Hugo Hiriart las piensa en forma de teatro. "A mí no me gustaba el teatro, nunca fui al teatro ni leí teatro, pero hacía muchos juegos de imaginación, era un niño y un adolescente completamente distraído" , reconoció. De su actividad docente, lo que más disfruta es estudiar algo hasta entenderlo, y después explicarlo a los demás.
Hiriart mencionó que la mayoría de los buenos autores de teatro han sido directores, productores o actores. Además de montajes como Ambar, el dramaturgo es autor, entre otras, de las novelas "Cuadernos de Gofa" y "La destrucción de todas las cosas" , así como de los ensayos "Vivir y beber" y "Disertación sobre las telarañas".

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