
Un amigo me decía con justa razón que a principios del año los directores y actores se encuentran ensayando y preparando las obras con las cuales trabajarán durante todo el año, después se vienen los festivales internacionales, tanto estatal como municipal y los teatristas locales encuentran acomodo en los teatros de la entidad o en las caravanas organizadas por nuestras autoridades culturales hacia los diferentes municipios, en donde nuestros actores hasta un estímulo económico perciben.
El tecnológico de Monterrey no se queda atrás y presenta su ya tradicional programa anual de teatro, con alumnos de esta institución y esta vez brinda a la ciudadanía, una obra de época revolucionaria original de “Elena Garro”, basada en el juicio de “Felipe Angeles” y bajo la dirección de Alejandro Navarrete. Actualmente solamente el Tecnológico de Monterrey puede darse el lujo de semejantes producciones, con tanto actor en escena y que requiere de mucho presupuesto en vestuario, escenografía y utilería, pero como ya es sabido, a ellos lo que les sobra es el dinero.
Por cuestiones de trabajo no pude asistir a la temporada de esta puesta en el teatro Fernando Saavedra, del 11 al 14 del mes de Octubre, pero asistí el día 23 al teatro de la ciudad a la función de las 20:30 hs. dentro del festival tres siglos tres fiestas. En esta función la actuación de los actores en lo general y en opinión muy personal se me hicieron buenas, destacando para mi gusto la de Omar Ronquillo cuando encarnaba al traicionero teniente Sandoval.
El único error de dirección que pude observar en esa función, fue cuando se juntan los generales a discutir el juicio de Angeles, lo hacen de pie en el lado derecho del escenario (vista espectador) y aquí como que se les quiso hacer bolas el engrudo al no tener bien definida una ubicación entre ellos, pues se encontraban hechos bola y tapándose entre sí, creo hubiera sido mejor haberlos acomodado en una mesa redonda en donde tuvieran mas presencia y personalidad.
Haciendo alarde de derroche presupuestal y abusando de la tecnología, esta les falló un poco pues los aparatos no tienen palabra y los micrófonos se pusieron de acuerdo para boicotear esta función y hacer complot provocando que se escuchara un tanto disparejo el texto de los actores, porque algunos micrófonos se negaban a funcionar como debieran y yo pienso que el director podría haber prescindido de estos y haber trabajado sobre los actores en una buena proyección de voz sobre el escenario (como debería ser) y omitir estos artefactos que lo único que ocasionan es un audio disparejo durante la puesta.
El vestuario muy bien caracterizado, aunque dicen los que saben como el Dr. Ernesto Visconti que ahí se encontraba, que el color del uniforme militar en aquellos años era el mismo color kaki tanto para oficiales, generales y tropa en general, diferenciándose únicamente por las insignias y no color café oscuro como aparecieron los generales en esta puesta. Aquí me atrevo a pensar que pudo haber sido una licencia que el director se tomó para diferenciar a los militares de grado superior, aunque podría haberlos vestido de color azul zeta que es el uniforme de gala en los militares.
El fusilamiento de Felipe Angeles según entendí, en la puesta lo ubican en el patio del antiguo y desaparecido Teatro de los Héroes, cuando tengo en conocimiento Felipe Angeles fue fusilado a un costado de la vieja penitenciaría del estado, ubicada en la av. 20 de Noviembre hoy Unidad de Bajo Riesgo “UBR”. Y como último detalle, el poético monólogo que dice el personaje de Felipe Angeles casi al final de la obra, nos comenta el Dr. Visconti no está registrado en la historia, quizá esta sea una adaptación de la propia autora “Elena Garro”.
También se sabe que tanto en cautiverio como al momento de su fusilamiento, Angeles no contaba con su prominente bigote como aparece en la puesta, y en opinión muy personal pienso se lo pudieron haber rasurado como símbolo de humillación dado que en aquel tiempo el bigote era sinónimo de hombría y valentía. Como cosa irónica, quien iba a pensar que 60 años después, uno de los hijos de Felipe Angeles sería entrevistado por un canal de televisión, cuidando y lavando carros afuera del palacio de Bellas Artes por unas cuantas monedas allá en la ciudad de México, mientras muchos políticos se enriquecieron con el sacrificio y la sangre de nuestros revolucionarios y esta fue la suerte que corrieron muchos de los descendientes de aquellos hombres honestos que entregaron su vida inútilmente en pro de un mejor país.
En fin que este fue un buen trabajo por parte del Tecnológico de Monterrey y en esta función estuvo presente el Dr. Ernesto Visconti como representante del organismo tres siglos tres fiestas cuyos directivos son: Jorge Cruz Russek presidente del comité estatal, Arturo Cretín Director general del consejo de cultura tres siglos tres fiestas y Santiago de las Casas Presidente del consejo regional.
Comentarios… elcriticon@ymail.com Jesús Monreal.

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