El Financiero en líneaMéxico, 5 de noviembre.- Con autores, lectores y amigos se llevó a cabo la mesa "Juan García Ponce y Casa del Lago", un homenaje a los 20 años de publicación de "Inmaculada o los placeres de la inocencia", del citado novelista y crítico mexicano, nacido en 1932 y fallecido en 2003.
Para recordar esta obra y esa época de oro, a decir de los críticos, diversos autores pertenecientes a distintas generaciones de amigos y lectores de García Ponce, se dieron cita hoy, en la Sala Rosario Castellanos, del citado recinto, en el marco del V Festival Internacional Poesía en Voz Alta.09
En esa mesa participaron José de la Colina, quien convivió con el autor en distintas revistas; y José Antonio Lugo, secretario del homenajeado, de 1981 a 1985, época de la redacción de la primera versión de "Inmaculada o los placeres de la inocencia". Antonio González Torres, Premio Nacional de Poesía Gilberto Owen y Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas, quien forma parte de una generación de lectores de García Ponce que abrevó en el ensayo literario del que fue un maestro.
Se trata de una obra polifónica a través de la que dio a conocer en México a autores fundamentales, como Robert Musil, Vladimir Nabokov, Henry Miller y Pierre Klossowski. Paola Velasco es parte de una generación de escritores más joven, y dará sus puntos de vista, como lectora y como mujer, no sólo sobre su obra ensayística, sino sobre una obra narrativa que ha sido a lo largo de los años admirada y confrontada a la vez. Así como Francisco Santillán acaba de terminar su tesis de licenciatura en Letras Hispánicas, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, con un trabajo sobre la novela, publicada por el Fondo de Cultura Económica en 1989.
García Ponce, -novelista, cuentista, ensayista, traductor y crítico de arte-, por su obra se hizo acreedor al Premio Juan Rulfo de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y Premio Nacional de Ciencias y Artes. Nacido en Mérida, Yucatán, García Ponce figura como uno de los narradores y ensayistas más importantes de las letras mexicanas en la segunda mitad del siglo XX. De sus ensayos destacan "La aparición de lo invisible" (1968) y "Las huellas de la voz" (1982).
Mientras que en novela están obras como "Figura de paja" (1964), "La casa en la playa" (1966), "La presencia lejana" (1968), "La cabaña" (1969), "La invitación" (1972) y "El nombre olvidado" (1970). Así como "El libro" (1978), "Crónica de la intervención" (1982) e "Inmaculada o los placeres de la Inocencia" (1989), entre otras obras, donde el autor entreteje lo erótico con el rigor filosófico y el placer estético, iluminando el lado secreto, demoníaco de la realidad, aceptando todos los riesgos. (Con información de Notimex/GCE)

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