Edith MartínezEl juego de pelota mixteca llegó al Zócalo de la ciudad de México. Los curiosos poco a poco se acercaron a la cancha improvisada en la que pudieron ver una demostración de este deporte con un mensaje muy claro: “queremos la restitución inmediata de nuestra cancha”.
El jueves 9 de julio de este año, el Pasajuego Balbuena, en la delegación Venustiano Carranza, fue demolido a pesar de los más de 50 años de historia y cientos de juegos de pelota mixteca que se desarrollaron ahí. La razón, es que en el lugar se pretende construir un centro de control de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.
El vocero de la Asociación Mexicana de Juegos de Origen Prehispánico, Cornelio Pérez, calificó de “arbitraria” la actuación de las autoridades, pues el martes estuvieron reunidas ambas partes y acordaron que no se haría nada en las instalaciones del juego de pelota hasta que encontraran una solución.
Pero en la madrugada del jueves la cancha fue destruida sin que el gobierno de la ciudad se lo informara a la gente que practicaba este deporte en las canchas ubicadas en la calle Cecilio Robelo en la colonia Balbuena.
Como protesta los jugadores llegaron a la plancha del Zócalo con sus guantes de cuero, de entre cuatro y ocho kilogramos de peso, adornados con pinturas oaxaqueñas, llevaron su pelota de hule y comenzaron a jugar.
En un “diablito”, la placa que develó el ex presidente José López Portillo en el 25 aniversario del Pasajuego Balbuena, lo único que quedó intacto del lugar después de la demolición.
Los paseantes poco a poco comenzaron a reunirse en torno a los deportistas, esto sumado a las pancartas con la exigencia de que se restituya la cancha y la solicitud de una reunión con el jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, llamaron la atención de los policías. Al menos cinco uniformados interrumpieron el juego con el argumento de la alta “peligrosidad” de esta actividad. “Pueden pegarle a un niño”, decía uno de los policías.
Los ánimos se encendieron. Los jugadores de pelota Mixteca rodearon a los agentes y les gritaron sus exigencias: audiencia inmediata con Marcelo Ebrard, devolución de los campos y reparación íntegra de los daños del Pasajuego Balbuena así como apoyos económicos y materiales para preservar este deporte prehispánico.
La respuesta fue la entrada de una comisión de los manifestantes al edificio gubernamental del Distrito Federal en donde fueron atendidos por personal de la Dirección General de Gobierno quienes afirmaron desconocer el problema.
Mientras se desarrollaba esta plática, en la plancha del Zócalo continuó el juego, pero esta vez acordonaron la cancha.
El vocero de la Asociación Mexicana de Juegos de Origen Prehispánico, Cornelio Pérez, informó que las autoridades les ofrecieron una nueva reunión para el martes con el subsecretario de Gobierno, Juan José García Ochoa, misma que deberá ser confirmada en el transcurso de hoy.

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